Es increíble cómo somos los humanos. De momento estamos felices por estar juntos y de pronto, de un momento a otro somos enemigos, sí, así como supuestamente están Marjorie de Sousa y Julián Gil.

Aún recuerdo hace unos meses, todo era felicidad, dulzura y un prometedor “vivieron felices para siempre”, pero ¡oh, surprise! ¡Borrón y ahora pleito!

Y es que después de aparecer en publicaciones pregonando la felicidad de la espera del bebé, de pronto ya no se les vio por ningún lado, soltando el rumor de un distanciamiento y pues parece que fue verdad.

Muchos pensaron que había algo desde que vieron al guapote de Julián paseándose por Japón con sus dos hijos mayores, cuando Marjorie acababa de dar a luz a su bebé. ¡Uuuyy!

Peeeero, como siempre hay alguien que saca la verdad o la presunta verdad, todo explotó cuando la revista TVnotas publicó que en verdad ya habían roto la relación, y ahora volvió a dar a conocer que hasta una demanda hay de por medio.

Según fuentes de este medio, todo empezó porque ya viviendo juntos, Marjorie tenía muy mal genio y discutían todo el tiempo, lo cual sorprendió y molestó a Julián, porque no pensó que ella se comportaría así. Ni hablar, no es lo mismo verse de lejos a vivir juntos. Digo yo.

El motivo de la demanda es porque además de no quedar en buenos términos, Marjorie supuestamente no deja ver a Julián a su bebé.

Marjorie de Sosa y Julián Gil: ¿Del amor al odio?
Un post de felicidad de Marjorie de Sosa con la portada de People en Español, cuando posó junto con Julián Gil.

En verdad yo espero que todo se arregle, hacían una pareja muy, pero muy guapa, los dos son bellos. Imagínense cómo va a estar ese bebé, así que esperamos que se contenten o cuando menos que lleven la fiesta en paz, porque al final del día, lo que más importa es el pequeñito. Y bueno, veremos si Julián, quien justo acababa de desmentir la separación y declarar en El Gordo y la Flaca que ambos presentarán al bebé en People en Español, se cumpla, apareciendo él también en dicha exclusiva.

HACE UNOS CUANTOS MESES, CUANDO TODO ERA FELICIDAD…