Estamos en mayo, el mes de las flores, de la primavera pero también en la época cuando honramos a los seres de luz que nos han dado la vida: nuestras madres, a las que debemos agradecerle por su paciencia, complicidad y amor incondicional.

A mi jucio personal, ellas son la encarnación de lo que muchos pueden llamar un "súper héroe"... y en su caso son "súper heroínas" porque lo hacen todo a la vez, y siempre tienen mucho más para dar.

Si las analizamos desde el punto de vista de mi especialidad: lo espiritual, pudiéramos decir que nuestras madres son la máxima expresión de lo holístico, que según el diccionario, "es la concepción basada en la integración total y global frente a una situación". ¿Y qué mejor comparación que esa? Pues las mamás lo son todo.

Sin embargo, se está llevando recientemente el concepto de las "Madres Holísticas", muchos dicen que son una nueva especie. Se trata de madres que hacen todo lo que hace una buena madre, pero que aparte de eso, han adquirido herramientas que les permiten guiar a sus hijos de una manera sorprendente. Ellas mismas se conducen de una forma loable. Son bellas, saludables, exitosas, irradian luz, están cargadas de energía y siempre hablan de una manera optimista y transmiten confianza, aún en las peores circunstancias y situaciones.

Buscaron herramientas holísticas porque la vida las llevó a eso, la necesidad y el deseo por reencontrarse, aprender a amarse, a valorarse, a crecer como persona, y ser exitosas en un entorno hostil para levantar a sus hijos, generalmente solas.

Estas mujeres fueron capaces de reinventarse, creando nuevas realidades para ellas y sus familias. Sobrevivientes de crianzas difíciles, relaciones destructivas, enfermedades, problemas de salud, infidelidades, abandono, maltratos, abusos y vejaciones; enfrentaron al desamor, a las restricciones económicas y disciplinadamente se dedicaron a sanar sus traumas y el dolor que sufrieron.

Una vez sanadas, ven más allá, y su búsqueda la encamina hacia nuevos horizontes: la elevación de su conciencia. Han crecido y quieren compartir sus experiencias de vida y sus conocimientos con otros. Reconocen que todo lo que les sucedió fue perfecto y gracias a eso son quienes son.

Al vibrar en frecuencias cada vez más altas, llenan de paz, y armonía a sus hogares. Tratan con amor infinito a sus hijos y éstos les responden de igual modo. Han aprendido a respetar los espacios y horarios de mamá y hablan con naturalidad de que su “mamá está meditando”, o “mamá está en un taller”.

Las madres holísticas, comprendieron que de su sanación depende la salud de sus hijos, y que al sanar los traumas, temores y problemas del pasado, evitarían que éstos se repitieran en las vidas de sus descendientes. Ellas saben que su legado, más que económico consistirá en transmitir estas maravillosas herramientas de salud y bienestar a sus hijos. Por eso se ponen ellas de primero, ya que si no saben amarse, no podrán ser capaces de amar.

Son hadas urbanas que esparcen gentileza a donde van. Con frecuencia las verás luciendo un ópalo, una amatista en el cuello... sin embargo su signo distintivo suele ser la mirada. Una mirada serena y divertida, donde transmiten su alma, un alma libre, próspera.

Las mamás holísticas son inmensamente creativas, y son fuente de inspiración cotidiana. Qué fácil es dar el ejemplo, qué fácil es aprender. Quizás si tú, el que me lees, eres hombre y lógicamente no puedas ser una de ellas pero siguiendo su manera de ser, puedas cambiar al mundo basados en la fuerza del amor y de las buenas energías.

Demos el primer paso, cambiemos nosotros primero, aportemos con nuestra sonrisa: Luz y Esperanza al mundo... y te darás cuenta que logrando cada una de tus metas te convertirás en el dueño absoluto del universo.

A todas las madres en su día, ¡FELICIDADES!

Mario Vannucci