Ay, amigos, pues este fin de semana volvimos a ver a Alejandro Fernández medio alegre, o como una amiga dice: andaba sabroso. Eso sí, de muy buen humor con los medios que lo entrevistaron a la salida del primero de los tres palenques que se aventó en Monterrey.

Ya muy cerca de las 3 de la madrugada los reporteros interceptaron el auto de El Potrillo y le cuestionaron si tenía problemas con la bebida, dado que había estaba tomando durante su actuación, como siempre lo hace. El hijo de Chente les respondió que no fueran "fresas", los llamó "cab...", les dijo "no me mam...", y aseguró todos nos echamos una "pisteada" (o sea que le entramos a la bebida con singular alegría). Pero la cosa no paró ahí.

El Potrillo se puso a meditar antes de darles a los reporteros una inesperada respuesta cuando le preguntaron por Luis Miguel.

Cuando una reportera le preguntó insistentemente que si ahora que Luis Miguel andaba de buena onda lo había perdonado y al fin realizarían la gira juntos, colocó sus manos como cuando terminas de hacer yoga y dices la famosa palabra de "namasté", que en meditación es una reverencia que tiene dos significados: "te saludo" y "me inclino ante ti".

Sólo que El Potrillo le cambió una letra, y en vez de decir "namasté" (o sea que se inclina ante Luismi), le dio un nuevo giro, pues dijo: "mamasté", causando la risa de los reporteros, quienes se quedaron preguntando si se equivocó en verdad o si lo había dicho a propósito.

Mírenlo a ver qué les parece:

https://www.youtube.com/watch?v=718E3LnLj0M