Confieso que muchas veces ha sido más fácil juzgar e instruir a otro en lo que necesita hacer, que aplicarlo yo a mi propia vida.

Esta destreza es evidente cuando se trata de «instruir» a mis hijos. Claro, que a eso le llamo ser «madre responsable». Siempre estoy dispuesta a dar una palabra de ayuda eficaz y habilidosa para cambiar el comportamiento de mis hijos. Si fuera a ser sincera conmigo misma, hay cambios que les pido a ellos que yo no sería capaz de realizar. Por supuesto, ellos no se dan cuenta… todavía. Lo mismo podemos hacer con nuestros esposos y con nuestros empleados en una menor proporción.

La exhortación diaria a nuestros hijos parece que es una tendencia femenina latina. La medicina contra ese mal se llama «colirio». Solo tengo que echarme unas gotas en los ojos para darme cuenta que tengo que mirarme primero yo, curarme yo y analizarme yo en la esfera que le voy a pedir cambio a los que están a mi alrededor.



UNA ACTITUD POSITIVA ES:

No ser juzgona: Escoger el no juzgar a los demás tan drásticamente. –Es un principio fundamental: no juzgar para no ser juzgados. ¡Sí, yo sé que de vez en cuando nos metemos en la vida de los otros y damos nuestra opinión!, pero no en frente de ellos (aunque está mal). Yo me refiero a literalmente decirle todo lo que opinas a un hijo, un esposo, un trabajador y no darle una salida con un juicio drástico y sentenciaste.

Decirle No al pesimismo: No seas una madre pesimista, una esposa pesimista, una amiga pesimista. ¿Por qué escoger siempre ver lo negativo o esperar que algo malo va a suceder? Pensar en lo que es posible. En lugar de encontrar solo fallas en las personas cercanas a ti. Por ejemplo, si tu hijo te ayuda pero no lo hace de manera perfecta, piensa en lo que es posible: me podría ayudar en un momento de necesidad, si le doy tiempo se podría convertir en mi ayudante, trabajar en la empresa, ayudarme con el día a día, etc… Agradecer, crea conexiones positivas con las personas y son un descanso si tienes la tendencia a la exhortación diaria. En otra oportunidad compartiré sobre los beneficios de tener una agenda de gratitud.

Observa tus reacciones: Una actitud positiva implica escoger dejar de sentirse víctima a explorar posibles soluciones. Observa tus reacciones cuando te ves quejándote y si los sentimientos son muy negativos, decide enfrentar la situación directamente en lugar de ponerte pesimista, negativa o deprimida. Hace poco hice un video en el que le contaba a mi gente en Facebook que a todos nos llega esos momentos y que llorar no es una mala acción. De verdad ayuda, pero si lo haces con una actitud positiva. Llorar con una actitud positiva es pensar: las lágrimas me están limpiando de estas emociones negativas y luego cuando ya terminas de llorar, no vuelvas a pensar en el problema, solo en la solución.

No te juzgues a ti misma tan drásticamente. Si leíste el punto anterior y te sentiste culpable, este punto que estás leyendo es para ti. No te digas a ti misma que eres un caso perdido. Tú puedes cambiar tu actitud. Escoger una actitud positiva cambiara tu vida.




UNA ACTITUD POSITIVA CUANDO SE ES MAMÁ DE NIÑOS EN EDAD ESCOLAR:

Cuando uno es mama de niños en etapa escolar, aún en el verano, sufrimos para levantarlos y darles el desayuno y llevarlos al lugar donde pasan en campamento de verano o irnos juntos a la actividad del día.

Una mamá positiva decide hacer cambios que la ayuden a ella a no sentirse abrumada y culparte, por ejemplo con tus hijos:

– Prepárate la noche anterior con lo que necesitarás la mañana siguiente.

– Tenemos que tener tiempo extra para llegar a nuestras citas y terminar nuestras tareas, no podemos vivir sin margen de error, así que coloca menos cosas en tu agenda.

– No permitas que los sentimientos de los niños cambien el ambiente de toda la familia. Si tu hijo está enfermo o uno de los miembros está pasando por traumas, debemos ayudarnos mutuamente a llevar una vida feliz en lo posible. Sin embargo, tienes que decirte y creer profundamente que tus hijos no tienen el poder de controlar tus sentimientos.

Esta última parte es la más difícil pero es también cuestión de escoger. Si tú sabes que ellos se portan peor después de ver todo el día la televisión o consumir sus energías en juegos electrónicos, si ves que no comen bien, que no toman agua, si no se ejercitan al menos 1 hora diaria en el aire libre, bueno, allí ya tienes una lista de cambios positivos para colocar en la agenda del hogar.