He escuchado y leído sobre cirugías plásticas, unas “normalitas” y otras muy locas, pero la que me pareció más salida de lo normal, por no decir otra palabra, es la que le hizo Marina Esmart a su perrita Glasha, de la raza Jack Russell Terrier.

Resulta que esta chava, que vive en Rusia, compró la mascota cuando era cachorrita, como regalo para su hijo de siete años, porque al pequeño le había encantado Milo, el perrito carismático de la película “La Máscara” con Jim Carrey.

El perro operado. Captura de video

Todo iba bien hasta que el animalito empezó a crecer el animalito y pues, como ocurre en muchos casos, algo no iba desarrollando como el de la película… sus orejas estaban muy paradas y no se parecía nadita a Milo. ¿La solución? Una cirugía plástica.

“Usamos pegamento y cinta adhesiva para pegar las orejas al principio pero nada ayudo”, dijo Martha a la página de Internet LIFE.

Su dueña quiere que sea perro de competencia. Captura de video

 

Pues nada de lo que hicieron, pudo evitar que las orejas crecieran paradas, incluso la chava dice que le pusieron monedas con pegamento, y ¡ni maiz paloma!

Claro que los médicos trataron de convencerlos de que no era lo adecuado, pero la dueña dijo que definitivamente lo necesitaba porque quería que su mascota participara en competencias.

¡Ni hablar, amigos! Y ustedes ¿operarían a su perrito para que fuera más bello?

https://www.youtube.com/watch?v=i2nF5VYotfI

 

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1 COMENTARIO

  1. Que estupidez mas grande, en el fufurufu deberia de hacerse ella la cirugia, que pendejada mas grande! pobre animalito….

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