Cuando tenemos un proyecto en el corazón y la inspiración nos hala a seguirlo, muchos se dejan opacar por el miedo, las preguntas de los familiares y los visibles riesgos posibles.

Todos somos conscientes del miedo y el temor como precursores de cambio en nuestras vidas, al tiempo de conocer la capacidad que tienen de hacernos desistir, ya que los miedos también podrían paralizarnos y no permitirnos avanzar.

En mi opinión, el temor lo debemos utilizar a nuestro beneficio, decirnos a nosotros mismos: “no tengo miedo estoy emocionada con la inspiración nueva que me llegó a la mente y el corazón”.

A los comentarios de la familia, ya tú probablemente sabes cómo enfrentarlos. Esto es, con cautela, sabiendo que cada uno tiene su temperamento y que tu familia no es tu cliente perfecto, pero recuerda igualmente que escuchar un consejo no está mal cuando sabes que las personas te aman de verdad.

Entonces, como contestamos a la pregunta más práctica de: ¿CUÁNTO RIESGO TOMAR al emprender? Sería bueno saber qué clases de riesgos son ineludibles y cuáles son medibles. Muchas veces no tenemos ese lujo. Así que he estado estudiando las experiencias de otros, las mías y lo que las investigaciones han demostrado es lo que aquí te traigo: tres maneras de lanzar tu nuevo emprendimiento sin apostar el alma y perderlo todo.

REALIZA UN CAMBIO DE TIEMPO

Una amiga mía aprendió esto cuando dejó su trabajo corporativo en el cual trabajábamos juntas, para convertirse en dueña de su propio negocio de tiempo completo. Tenía algunos ahorros cuando comenzó su negocio al mismo tiempo que mantenía su trabajo corporativo, así que trabajaba los detalles de su empresa en su tiempo libre.

Sin embargo, estaba cansada de su trabajo y decidió tomar la decisión de dedicarse a su negocio con todo. Ella estaba segura que al tener más tiempo en sus manos, podría tener más tiempo para su negocio. Sin embargo, el cambio de ocupación no vino solo, ella decidió mudarse a otra ciudad, vender su casa y recoger sus ahorros, esto significó una escuela diferente para sus hijos y un trabajo diferente para su esposo. Demasiados cambios en un solo emprendimiento. Después de unos dos años, su negocio estaba cerrado.

Mi amiga persiguió su sueño de la manera en que creemos que debe hacerse -es decir, impetuosamente- ¿Pero estuvo mal? ¿Tenía que fallar? Tal vez no. Su error fue decidir hacer más de un cambio de vida importante al mismo tiempo.

TOMA PASOS PEQUEÑOS

Veamos lo que uno de los autores más exitosos del mundo aprendió cuando lanzó su propia carrera. Me refiero a John Grisham, el novelista conocido en todo el mundo. Cuando John comenzó a escribir, él dice que se levantaba temprano a escribir y luego se iba a su oficina a trabajar. Todos los días él escribió una página de su novela. Ese era su objetivo. Una página por día durante 365 días. Tardó tres años, pero al final de ese tiempo, había completado el manuscrito para su primer libro “A Time to Kill”.

Recuerda que cada vez que apostamos en grande, estamos en riesgo de estar en un camino que nos conducen a grandes pérdidas. Muchas veces no tenemos otro camino y nos lanzamos, pero si podemos escoger, escojamos pasos pequeños. La suma de pequeños esfuerzos harán más por tu emprendimiento que la muestra de gran audacia sin medida.

SER EMPRENDEDOR NO SIGNIFICA SER ADICTO AL TRABAJO

Esta historia es la mía. Cuando comenzamos nuestro negocio de implementación y diseño de páginas web, la idea era tener libertad para poder pasar más tiempo en familia sin las presiones de un trabajo de 8 a 5 PM.

Sin embargo, el hecho de que nuestro negocio comenzó a crecer, me encontré trabajando horas largas y mi esposo todavía tiene que ir a su trabajo de 8 a 5Pm al día siguiente. Aún en los fines de semana largos, los utilizamos para adelantar trabajo de nuestros clientes. Este lunes, después de trabajar el fin de semana largo, puedes creer que me pase trabajando en tres proyectos a la vez y no fue hasta el último minuto por la tarde que me di cuenta de la gravedad de mi error: no permitirme tiempo para descansar y esclavizarme sin razón a la computadora. Así que le dije a mi esposo: ¡suficiente, nos vamos a la playa!

Todo cambio cuando llegamos a la playa y logramos disfrutar una hora dentro del mar. Nos sentamos a escuchar las olas a lo largo de la costa y mientras meditaba, el ambiente me hizo recordar que el poder hacer esto con mi esposo es parte del barómetro de mi éxito, ¡de acuerdo a mi propia definición!

Cuando mi mente esta relajada, cuando puedo deveras saborear cada momento, cuando le doy la prioridad al tiempo con mis seres queridos, estoy a un paso más cerca del éxito personal.

No importa si trabajas de 8 a 5pm para una compañía establecida o si estas emprendiendo tu propio negocio, recuerda que la única persona que puede medir tu éxito, eres tú, porque la definición viene de ti, así que mantente firme en los valores que has planteado para tu vida. Recuerda tener una actitud siempre positiva.

Rebecca Segebre

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