A mí no me gusta cuando los artistas se pasan de copas, porque luego los agarran in fraganti y los exhiben bien feo, como ahora con Alejandro Fernández.

Lamentablemente es cierto que hemos visto a El Potrillo en varias ocasiones bien alegre, o como hace poquito, sin camisa abrazando a unos cuates en Las Vegas. Pero esta vez, de plano sí se pasó. Ya andaba el rumor de que había salido de la boda de sus amigos Ximena Navarrete y Juan Carlos Valladares hasta las 10 de la mañana del siguiente día, en total, 12 horas de fiesta. Y ahora no sólo lo comprobamos, sino que lo vemos, y de qué manera.

Resulta que la agencia paparazzi Kadri.MX, que ha captado a innumerables artistas in fragantes, volvió a tomar a Alejandro, valga la redundancia, volviendo a tomar. Y digo que volvió a pescarlo, porque no es la primera vez. Sólo que ahora andaba dando tropiezos, cabezazos, queriendo besar a una chica y hasta sacando bebidas del saco cual mago.

Imagínense que estaba obligando a tomar una bebida a la hija de La Gaviota, Sofía Castro, hijastra del Presidente, quien le decía que no, pero el cantante le decía que sí y que sí, hasta que la pobrecita Sofía se la tomó, y por los gestos, se ve que no le gustó.

Juzguen ustedes el video que la agencia Kadri.MX compartió en sus redes sociales, y en el que los muy malvados se burlan de todo lo que hizo el hijo de Don Chente, incluyendo bajarse de su camioneta, andar caminando en plena calle de la Ciudad de México y bailar, según narran en el video, como Paulina Rubio, pues coincidentemente andaba vestido de dorado.

Mírenlo y ya ustedes opinarán. Para mí, haga lo que haga, canta bien padre.