Es fácil de constatar en mujeres mayores de 40. Les va excelentemente bien en sus carreras, en sus ingresos y en su vida social, pero tienen una escasa o nula vida amorosa. Si están solteras o divorciadas, les va a costar mucho encontrar pareja, o incluso, con el paso del tiempo, se van a tener que resignar a no encontrarla.

Efectivamente, una gran parte de mujeres que la sociedad calificaría de poderosas, se ven abocadas a vivir en solitario (emocional o amorosamente) su etapa de esplendor social, cultural y profesional. Algo que contrasta con lo que suelen vivir la mayoría de los hombres que alcanzan una preeminencia semejante, pues ellos sí que logran optimizar sus posibilidades de encontrar pareja en esas circunstancias.

Lo aquí descrito forma parte del "Síndrome de la Super Mujer".

¿Cuáles son las causas de esta realidad?

Las altas expectativas femeninas. Una de las razones que podrían explicar este fenómeno es que una mujer no se enamora si no admira al hombre que tiene enfrente. Es probable que estas mujeres sientan que hay pocos hombres que puedan resultar "admirables".

Los hombres admirables quieren ser admirados. Aquellos hombres que no se sienten intimidados por las mujeres de poder, tienen suficiente dinero y estatus como para aspirar a mujeres que los admiren a ellos.

Esos hombres "admirables" son los que aspiran a una generación más joven de mujeres. Ellos quieren ser los admirados y no los admiradores, y si tienen que elegir entre salir con una mujer de 60 en un plano de igualdad o con una de 40 que los admire, eligen la de 40, por supuesto.

La mujer poderosa es fuerte, ha luchado duro, inclusive para mantener a su familia porque suele ser madre soltera. Para llegar a donde está, desarrolló las virtudes de la energía masculina: disciplina, valentía, perseverancia, fuerza, asertividad, control y hasta manipulación.

Y como a casi ningún hombre admirable -por no decir a ninguno- le gusta sentirse controlado, se da entre ellos una lucha por el poder en la relación, y al final él se termina cansando y se aleja.

La mujer poderosa busca inconscientemente a hombres inmaduros para poder "ayudarlos, "sanarlos" o "salvarlos".

Pero esos hombres también se agobian cuando sienten que se les quita libertad, cuando los controlamos, o intentamos manipularlos, aunque sea con el pretexto de que lo hacemos por su bien.

Se sienten culpables y avergonzados por no saber darnos lo que necesitamos, por no ser suficientes. Se sienten inútiles y no merecedores de estar con una mujer poderosa.

¿Como cambiar este panorama?

  • Para que una relación con un hombre admirable funcione, se debe practicar la energía femenina: la paciencia, la delicadeza, la tranquilidad y la confianza.
  • Aceptar que tenemos que cambiar partiendo de reconocer nuestros defectos, fallas y carencias en el terreno amoroso. Y para eso tenemos que conocernos.


    El autoconocimiento es la base para salir de patrones amorosos que hacen que siempre atraigamos al mismo tipo de hombre. Si no sabes aún por qué te pasan las misas cosas, si no sabes por qué te das contra la misma piedra, si no entiendes lo que te está pasando, realmente significa que no te conoces.

  • Reconocer las lecciones aprendidas por anteriores fracasos amorosos y no repetir los mismos errores. Cambiar nuestra forma de relacionarnos con los hombres: no desde la competencia, sino desde la COMPLEMENTARIEDAD.

Cuando antes aprendas, antes dejarás de atraer lo que no deseas, y pasarás a atraer lo que necesitas, para crecer y superarte como persona, para ser feliz en el amor de pareja.

La Doctora Cecilia Alegría, la Doctora Amor, es experta en el área: El tema de la tesis de su Maestría es sobre el fenómeno del Online Dating, además de haber publicado 2 libros bajo el mismo tema, y fundar y dirigir el Club de Solteros Cristianos con sede en el Sur de Florida.

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