Cuántas veces uno piensa: Si pudiera regresar el tiempo, no haría esto o aquello. Lo hemos sentido todos, sobre todo en situaciones que debimos haber manejado diferente.

Yo borraría de mi vida una que otra cosita, pero básicamente desaparecería dos: una, el no ser tan ingenua; y la otra, jamás perderme una Nochebuena con mi familia. Ahorita les cuento el por qué de cada una.

LA PRIMERA: NO SEA TAN INGENUA

Me remonto a unos cuantos añitos atrás. Después de mucho esfuerzo, logré un trabajo en Univisión 45 de Houston, Texas. Tenía 21 años y me sentía “la última Coca-Cola en el desierto”.

Un día, mi jefe me mandó llamar y feliz corrí a su oficina, pensaba que me iba a dar un aumento. Llegué bien emocionada y ¡sorpresa!, no era para pagarme más ni para felicitarme por mi buen desempeño, en realidad era para despedirme.

Pequé de ingenua y, bueno, ese tipo de vivencias te hacen cambiar de actitud y “aterrizar”.

LA SEGUNDA: NI UNA NOCHEBUENA MÁS FUERA DE CASA

Como ya les comenté en otro artículo, mis inicios laborales fueron como mesera en un restaurante, pero poco después empecé a colaborar en un programa de radio por las noches, ambos trabajos al mismo tiempo.

Llegó el día previo a la Navidad, cuando nadie quiere trabajar en Nochebuena. Mi jefe me preguntó si quería hacerlo, y claro está que pagaban mucho más, imagínense, entonces hice cuentas y dije: “de aquí me voy al restaurante por la mañana y con las propinas y el extra de esta noche me va a ir muy bien”. Le dije que “sí”.

¡Nunca lo hubiera hecho! Fue una de las peores noches de mi vida. Llegada la hora, en la estación no había absolutamente nadie, solo la encargada del programa en inglés, pero ni siquiera estaba junto a mí, estaba lejos. Tanto ella como yo nos encargábamos de poner los discos y hacer la programación de la transmisión, ¡no había nadie más!, canción tras canción y yo ahí chille y chille, sola, poniendo discos y mandando mensajes a mi familia que disfrutaba en ese momento de la fiesta.

En ese entonces pensé en el bienestar económico y no en lo verdaderamente importante. Gracias a eso descubrí que esas fechas no tienen precio; desde entonces, me prometí que jamás volvería a hacerlo, y hasta el momento lo he cumplido.

Y tú, ¿qué no volverías a hacer si la vida te diera otra oportunidad?

3 COMENTARIOS

  1. Hola Ana María si yo pudiera regresar el tiempo definitivamente le haría caso a mi mamá de prepararme en mis estudios universitarios para aspirar a un buen trabajo, y así pensar en una familia. Hoy en día no tengo trabajo sólo experiencia pero no titulo universitario tengo unos hijos hermosos pero mi sueño de estudiar no ha terminado se que lo lograré y cumpliré mi sueño tengo 36 años. Gracias por darnos la oportunidad de expresarnos por este medio Felicidades.

  2. Hola Maritza,
    Lo más importante es que siempre veas hacia adelante al lado de tu preciosa familia, felicidades por ello y gracias por visitar mi página.
    Ana María Canseco

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