Para todos es difícil terminar las sabrosas fiestas de Navidad y Año Nuevo, con sus padrísimas reuniones entre amigos, cenas familiares, regalos por aquí, gastos por allá… y de la noche a la mañana tener que regresar a la realidad. Lo bueno, si es que existe algo bueno, es que siempre podremos hacerlo mejor la próxima vez.

¿Cómo? Pues preparándonos precisamente para la siguiente temporada, para que no nos agarre desprevenido la dolorosa cuesta de enero.

Les voy a dar un ejemplo de un amigo y su pareja, cuya situación cambió cuando perdieron un ingreso importante en el mes de diciembre, sí, justo antes de Navidad.

Les platico lo que hicieron, lo cual me pareció buenísimo para la economía de su hogar, y creo que nos puede ayudar a todos.

Felipito, así le llamaré porque no quiero “balconearlo”, perdió una parte de su ingreso; afortunadamente tiene otros clientes, pero necesitó hacer un ajuste en los gastos de su hogar, que aquí te describo.

Él ya había hecho algunos ajustes antes y pensaba que no había de dónde más cortar, pero ¡oh, sorpresa!, cuando la crisis te llega, la creatividad te brota quién sabe de dónde.

Primero revisó nuevamente los gastos en sus servicios y pidió a toda la familia cuidar el consumo, algo bien básico:

Después de tantos gastos en diciembre, las cuentas ya no te salen en enero.

LUZ: Apagarla cuando no esté en uso, cambiar focos que ahorran más electricidad e incluso si tienes cinco focos, como en el baño, quitar dos; no dejar encendida la tele, etc.

AGUA: Duchas más cortas y cerrar la llave cuando no esté en uso. Y sobre todo, no usar el agua caliente en exceso, gasta más luz o gas.

CABLE DE TV: Quitar los canales extras o reducirlos, siempre hay un paquete más barato e incluso una compañía con mejores precios. Felipito estuvo pagando cerca de $250 durante 10 años y al preguntar a otra compañía, resultó que le dan el mismo servicio, con tecnología más moderna, y por solo $167 ¡Qué tal! Incluso dile a tu compañía de cable que otra te ofrece mejores precios, y verás cómo con tal que no te vayas, te tratan de igualar o mejorar la oferta.

SEGURO DE AUTO: Felipito y su mujer tenían una excelente compañía desde hace 10 años, es una de las mejores, pero pagaban $400 por tres coches, y eso que len hacían descuento. Nomás por no dejar cotizó con otra aseguradora, y logró una tarifa de $267.

COCHE:  Su lease estaba a punto de terminar, así que lo llevó a cambiarlo y después de un fuerte regateo con el vendedor, pudo bajar el pago mensual de un carro, que dicho sea de paso, fue más austero que el anterior, pero ni modo, había que ajustarse.

CELULAR: Tenían un paquete familiar con cuatro líneas con una gran cantidad de datos, por si las “moscas”, porque cuando te pasas, te sale carísimo. Tuvieron que reducirlo y pidieron a sus hijos que desactivaran los datos de sus celulares y se conectaran en todo momento al Wi-Fi que pudieran, incluso dentro de su propia casa. ¡Ahorró $90!

MERCADO: Como empezamos el año, él y su familia también tienen objetivos y uno de ellos es reducir la comida chatarra, y bueno, eso les ayudó a ahorrar. Ahora, en lugar de gastar de $250 a $300 por semana, solo pagan unos $180 o $200 de pura comida sana, que dicho sea de paso, les está ayudando a adelgazar no sólo la billetera.

Si aprietas tu billetera y haces ajustes a tus gastos, no sólo sobrevivirás enero, sino todo el año.

Con todas estas reducciones y otros ajustes en su estilo de vida, mi amigo ¡logró ahorrar unos $800!

Es difícil desprenderse de nuestro estilo de vida, pero cuando te afecta el bolsillo, te salen las opciones o las inventas, así que ¿por qué no implementarlo para nuestro día a día? No esperes más.

Si hacemos ajustes en nuestros gastos para ahorrar, nos podremos preparar mejor para las próximas fiestas, ¡pa’que la cuesta de enero no nos agarre desprevenidos!

 

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